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Informe sobre el Tramo Bajo del
Río Jarama |
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INTRODUCCIÓN
La recuperación y protección del río Jarama, el
principal ecosistema fluvial de la región de Madrid, es
una necesidad acuciante ante el estado actual de
progresiva degradación. Su recuperación elevaría la
calidad de vida de las localidades ribereñas con nuevas
oportunidades económicas ligadas a su calidad ambiental,
usos sociales, y muy especialmente la mejora y
consolidación de este corredor biológico que atraviesa
de Norte a Sur la Región. Recuperar el Jarama no sólo es
un objetivo justo y viable, es una oportunidad regional.
Fruto de esta necesidad es el siguiente trabajo.
En mayo
de 2001 la Plataforma Jarama Vivo presentó un detallado
informe sobre la situación del río Jarama en todos sus
tramos. Este informe surgió de la necesidad de tener una
información fehaciente y de primera mano del estado real
de toda la vega. Se recogió una gran cantidad de datos
sobre distintos aspectos (fauna, flora, agresiones,
infraestructuras, medidas de conservación...), que nos
sirvieron para evaluar su estado y poder dar respuestas
a cada uno de los problemas detectados. Este informe se
puede obtener en
En
noviembre de 2004, tras la constitución de Grama y su
adhesión a Jarama Vivo, tomamos como objetivo
prioritario de trabajo el revisar dicho estudio,
haciendo un análisis más exhaustivo de todos los tramos
del río. Como ya se indicaba, el anterior trabajo tenía
un permanente carácter provisional y su actualización
debía servir para mantener latente el doble objetivo de
la plataforma de recuperar y proteger el río Jarama.
Desde
principios de 2005 comenzamos a realizar esta tarea,
iniciando el trabajo por la zona baja del río,
precisamente la parte de la que se tenían menos datos en
2001. Este informe es solamente una parte de una labor
mucho mayor y de mayor entidad en la que seguimos
trabajando: la de seguir obteniendo una información al
detalle de todos los tramos del Jarama, que nos diga
finalmente cuál es el estado del río y qué diferencias
existen respecto a la situación detectada en 2001. Es
decir ¿estamos en una situación peor que hace años? ¿se
han conseguido paliar algunos de los problemas
detectados? ¿se han tomado medidas para paliar éstos?
Tomando en
cuenta que lo que se persigue es una actualización del
informe de 2001, hemos optado por mantener la misma
estructura que éste e, incluso, extrayendo parte de sus
textos. Por ello, apenas ha existido trabajo
bibliográfico. El mayor esfuerzo ha consistido en el
trabajo de campo, recorriendo palmo a palmo todo el
tramo bajo del Jarama, comprendido entre el Puente de
San Fernando en la N-II hasta la unión del Jarama con
las aguas del Tajo (Aranjuez). Este tramo se halla
incluido casi en su totalidad dentro del territorio del
Parque Regional del Sureste (salvo el espacio
comprendido entre el Puente Largo de Aranjuez y la
desembocadura), y por tanto, bajo el amparo de una ley
regional de protección de espacios naturales (Ley
6/1994). Pese a esto, y como más adelante se detalla, la
situación no es la más propia de un río que atraviesa y
vertebra un espacio protegido.
El trabajo
de campo ha consistido en recorrer todo este tramo de
forma sistemática andando por sus orillas. Hay que tener
en cuenta que en distintos puntos es literalmente
imposible caminar por la zona de dominio público
hidráulico ya sea por las características naturales de
la zona (las menos) o por diversas “contingencias” que
se dan en sus orillas (graveras, fincas, vallados...).
En un
estadillo elaborado previamente, se iban recogiendo
todas las afecciones e impactos asociados al río. Se han
anotado siempre aquellos que estuvieran dentro de la
zona de policía y que tuvieran una incidencia directa
sobre el mismo. No todas las incidencias recogidas se
refieren a situaciones ilegales o no autorizadas, sino
que se han incluido todas las que afectaran de alguna
manera a la conservación del río, de sus aguas o su
ribera. En este sentido se han incluido todos los pozos
y bombas y los vertidos desde caceras de riego. De toda
la zona se ha obtenido información gráfica (más de 500
fotografías) y escrita de cada una de las incidencias
observadas.
El
resultado de este esfuerzo para recopilar los datos, en
tiempo empleado y en personal participante, ha dado como
resultado este informe del tramo bajo del Jarama, que
consta de la siguiente estructura:
- A modo
introductorio, con una pequeña descripción física del
tramo y la situación actual en cuanto a vegetación y
fauna. Esta parte está obtenida básicamente del Informe
de 2001.
-
Problemática actual del bajo Jarama, con el completo
listado de incidencias y una breve referencia al estado
de conservación del agua. Se completa con cartografía y
listados en los que se señala todo lo expuesto en este
apartado.
Desde
GRAMA queremos agradecer el apoyo moral y logístico, los
consejos y opiniones siempre acertados, que en estos
meses, nos han dado las asociaciones ecologistas ARBA y
El Soto. También al resto de los integrantes de Jarama
Vivo, aquellos que como nosotros todavía se creen que el
Jarama puede y debe conservarse. Por último nuestro más
sincero agradecimiento a Rafael Sánchez Ferlosio, por
elevar a la categoría de inmortal a nuestro río Jarama y
hacernos recordar lo que fue un río vivo. A todos va
dedicado nuestro esfuerzo.
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DESCRIPCIÓN FÍSICA DEL JARAMA
El Jarama es el río más largo de los que
recorren la Comunidad de Madrid, atravesándola de norte
a sur por su mitad este, sirviendo algunos de sus tramos
de límite entre las Comunidades de Madrid y Castilla-La
Mancha. Nada más nacer ya se produce esta divisoria
entre las provincias de Madrid y Guadalajara y entre los
términos de Montejo de la Sierra y la Hiruela por una
parte y los de El Cardoso de la Sierra, por la otra.
Pasados estos términos, el Jarama se adentra en la
provincia de Guadalajara, realizando un amplio
semicírculo en dirección Sureste, atravesando los suelos
de Campillo de Ranas, Tamajón, Retiendas, Valdesotos,
Puebla de Vallés, Tortuero, Valdepeñas de la Sierra,
Casas de Uceda y Uceda, hasta penetrar de nuevo en la
Comunidad de Madrid. Durante un corto trayecto sirve de
nuevo de límite entre estas dos provincias, separando a
su vez el término de Uceda con los de Patones y
Torremocha de Jarama. Pasado éste, y hasta el Puente
Viejo, ya en el término de Aranjuez, donde de nuevo
sirve de límite provincial con Toledo, su discurrir es
integro por la provincia de Madrid, atravesando los
términos de Talamanca de Jarama, El Molar, Valdetorres
de Jarama, Fuente el Saz, Algete, Alcobendas,
Paracuellos de Jarama, Barajas, San Fernando de Henares,
Mejorada del Campo, Arganda del Rey, Rivas-Vaciamadrid,
San Martín de la Vega, Titulcia y Ciempozuelos.
En él vierten sus aguas la mayoría de los ríos y arroyos
que nacen en la vertiente sur de las sierras de
Guadarrama y Ayllón. Por el margen derecho son
tributarios los ríos Lozoya, Guadalix y Manzanares,
cuyos nacimientos y recorridos se hacen íntegros en la
Comunidad de Madrid. Por la margen derecha tenemos los
ríos Henares, Torote y Tajuña, que nacen y discurren en
su mayor parte por la Comunidad de Castilla-La Mancha.
A lo largo de sus 194 kilómetros, el Jarama atraviesa
terrenos de distintas naturalezas, correspondiendo
principalmente a su tramo alto los suelos ácidos y a los
tramos medio y bajo los suelos básicos. Nace en el piso
supramediterráneo, a 1860 metros de altitud, debajo del
pico Peña Cebollera, en la Sierra de Ayllón, y muere en
el piso mesomediterráneo, a 480 metro de altitud, en
Aranjuez, al verter sus aguas al río Tajo. En su
discurrir atraviesa encajonados barrancos y amplias
vegas. La pendiente media desde su nacimiento hasta su
encuentro con el Tajo es de un 7% y su cuenca
hidrográfica ocupa una extensión de 11.597 Km2,
recogiendo aproximadamente 2.200 Hm3 de agua al año de
los 3.000 que recogen los cursos de agua de la
Comunidad.
El caudal del Jarama ha sido hasta épocas recientes
pluvio-nival, es decir, que el aporte principal del
caudal se realizaba durante el deshielo, en los meses de
primavera, manteniéndose estable, con ligeras
variaciones estacionales, el resto del año. La
regulación de las cabeceras de los ríos de su cuenca,
con la construcción de embalses tales como Beleña, El
Atazar, El Vado, El Vellón, Pinilla, Manzanares el Real
etc., ha terminado con esa condición inherente del río
Jarama.
La calidad de sus aguas es aceptable hasta el término
municipal de Algete, a partir de aquí, su deterioro es
progresivo, y a su paso por Arganda del Rey la
contaminación es tan alta que la vida piscícola es
prácticamente inexistente.
Tres tramos fisonómicos y florísticos se pueden
diferenciar en el Jarama atendiendo a su perfil
longitudinal:
- Tramo alto. Va desde su nacimiento hasta la presa del
Vado (Guadalajara). Comprende altitudes superiores a los
1000 m, y atraviesa terrenos de litologías ácidas. Es el
tramo mejor conservado, y en él se encuentran zonas de
un alto valor ecológico y científico.
Este tramo corresponde al piso supramediterraneo,
encuadrado en la provincia corológica
Carpetano-Ibérico-Leonesa, sector Guadarrámico, siendo
frecuente encontrarnos en sus orillas formaciones de
saucedas negras, fresnedas silicícolas, abedulares y
alisedas oligótrofas.
Entre la fauna destaca la presencia de nutria, mirlo
acuático, desmán de los pirineos,...
- Tramo medio. Comprende desde el pantano del Vado, en
la provincia de Guadalajara, hasta poco antes de San
Fernando de Henares, en la provincia de Madrid, con un
recorrido de unos 82 kilómetros, de los que 30 Km
corresponden a la provincia alcarreña y 52 Km a la
madrileña. En este tramo, el discurrir del río se
suaviza, por la escasa pendiente del terreno, con un
desnivel de tan solo 430 m.
Este tramo corresponde al piso mesomediterráneo,
encuadrado en la provincia corológica
Castellano-Maestrazgo-Manchega, sector Manchego, sobre
substratos calcáreos, conectando en la provincia de
Guadalajara la vegetación de ribera con la climatófila
de quejijares, y en la de Madrid, con el encinar
calcícola.
Fisonómicamente el tramo medio se puede subdividir en
dos, correspondiendo cada uno de ellos a distintas
provincias. En Guadalajara el río discurre en su mayor
parte por terreno calizo del oligoceno, formando algunas
hoces, como las existentes en Valdesotos y Retiendas.
Antes de entrar en la Comunidad de Madrid el río se abre
en una amplia vega llana de cantos rodados, asentada en
terrenos aluviales del cuaternario, formando un valle
asimétrico, que le acompañará hasta su desembocadura.
Algunos autores, al tramo alcarreño lo denominan tramo
intermedio, y medio al madrileño, diferenciándolos así
por sus condiciones geo-fisiológicas.
El caudal en éste tramo es escaso, debido, como ya hemos
dicho a las regulaciones que en las cabeceras de sus
afluentes se han realizado, con la construcción de
varias presas para el abastecimiento de agua potable a
la ciudad de Madrid y su periferia.
La vegetación riparia de este tramo, está formada por:
alisedas mesótrofas, saucedas arbustivas de Salix
salviifolia, S. purpurea y S. aleagnos, fresnedas
mesótrofas y alamedas xerófíticas. Estas últimas
formaciones son muy escasas.
- Tramo bajo. Comprende desde San Fernando de Henares,
hasta su desembocadura en el río Tajo. En éste tramo el
río se suaviza, atravesando una amplia vega de suelos
miocénicos, con puntuales afloramientos yesíferos,
destinada principalmente a la agricultura. El caudal del
Jarama aumenta notablemente por el agua que le aportan
sus principales afluentes, los ríos Henares, Manzanares
y Tajuña, y por los numerosos colectores de desagüe
provenientes de los núcleos de población, siendo el
caudal que aporta al Tajo más importante que el que este
trae.
El tramo bajo es el más contaminado de todos y el que
peor conservado se encuentra. La vegetación está
constituida por alamedas higrófilas, saucedas blancas y
tarayales. En muchos casos los tarayales y las saucedas
blancas se encuentran en etapas de sustitución. Las
olmedas son escasas, pudiéndose ver puntuales rodales o
pies sueltos, en su mayoría atacados por grafiosis.
En este tramo es importante la presencia de numerosas
aves acuáticas de escasa presencia en otras zonas del
interior como el calamón, el avetorillo, la garza
imperial, el pato colorado o la malvasía.
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PROBLEMATICA DEL BAJO JARAMA
Como se ha indicado, el tramo
bajo del Jarama comprende la zona que va desde el Puente de
San Fernando en la N-II hasta su desembocadura en el Tajo,
en el término municipal de Aranjuez. A su paso atraviesa los
términos municipales de 11 poblaciones: Coslada, San
Fernando de Henares, Rivas-Vaciamadrid, Mejorada del Campo,
Velilla de San Antonio, Arganda del Rey, San Martín de la
Vega, Titulcia, Ciempozuelos, Aranjuez y Seseña. Todas
ellas, a excepción de esta última, de Toledo, en la
provincia de Madrid.
El tramo bajo del Jarama, casi en su totalidad, transcurre
por el interior del Parque Regional del Sureste, figura que
le aporta una protección adicional y específica, que va más
allá de las normativas básicas sobre el agua que afectan a
cualquier río. Este hecho, como veremos en la
caracterización de las incidencias, resulta significativo a
la hora de que el río esté mejor o peor conservado.
El curso bajo del Jarama se recorrió en ocho jornadas,
realizadas entre los meses de febrero y octubre. En su mayor
parte, las distintas etapas las marcaron los puentes que
atraviesan el río. Los recorridos fueron realizados por
grupos de entre dos y cinco personas. En esta labor han
participado 9 personas, todas de Grama, salvo un miembro de
Arba.
Las fichas de incidencias se componen del tipo de agresión
(agrupadas en grupos, a saber, agresiones sobre el cauce, la
vegetación de ribera, la calidad de las aguas y sobre la
ribera), observaciones particulares de cada caso, fotografía
digital y datos georeferenciados. Posteriormente, toda la
información se ha sistematizado en tablas.
Por municipios, el término que más agresiones e incidencias
soporta es Rivas-Vaciamadrid. Resulta paradójico que este
municipio posea los tramos mejor conservados del río (desde
la Presa del Rey hasta el Puente de Mejorada del Campo). Sin
duda, la “aportación” de 39 incidencias se debe a que es la
entidad local con más kilómetros de río en su término
municipal. Merece la pena destacar el caso de San Martín de
la Vega, con 35 incidencias, en el que la ribera está
literalmente asolada por la acción deforestadora de graveras
y campos de cultivo; o el caso de Aranjuez, con otras 35
incidencias, sin duda (y compartiendo honores con Seseña en
la orilla de enfrente) el tramo del Jarama más agredido, más
devastado y peor conservado. No obstante, el resto de
municipios, aunque en menor número, “atesoran” un buen
número de incidencias, impactos y agresiones; en ningún
término se ha encontrado una situación libre de mancha.
Únicamente el tramo entre la N-III y la Presa del Rey
(Rivas-Vaciamadrid) se puede considerar como en un excelente
estado de conservación, con un bosque de ribera bien
consolidado, guardando en ocasiones tres y cuatro bandas de
vegetación.
Tabla 1. Incidencias por municipio
|
Término Municipal |
Incidencias
|
|
Aranjuez |
30 |
|
Arganda |
9 |
|
Ciempozuelos |
10 |
|
Mejorada del Campo |
10 |
|
Rivas Vaciamadrid |
39 |
|
San Fernando de Henares |
35 |
|
San Martín de la Vega |
35 |
|
Seseña |
16 |
|
Titulcia |
9 |
|
Velilla de San Antonio |
11 |
Pendiente queda para el futuro, determinar la relación entre
el número de incidencias y extensión del Jarama en cada
término municipal, es decir cuál es la densidad de
incidencias por tramo municipal. Este dato nos dará una
visión más exacta de cómo está conservado el río por
municipio.
Como se observa en la tabla 2, se han tipificado 25 tipos de
incidencias diferentes en todo el curso bajo del Jarama. La
más abundante, y una de las más preocupantes, son las
distintas formas de canalizaciones encubiertas, bien sean a
través de obra civil (escolleras y gaviones) con el supuesto
objetivo de proteger la ribera o bien a través de la
creación de diques de escombros y tierras. Esta práctica,
muy común en toda la zona sur a partir del término de San
Martín de la Vega, es una de las principales causas de la
destrucción del bosque de ribera, prácticamente inexistente
en este mismo sector y, también, por encima del puente de
Mejorada del Campo.
Tabla 2. Tipología de incidencias
|
Incidencia |
Total
|
|
A-3. Canalización artificial
(escolleras, gaviones, diques de escombros...) |
27 |
|
A-4. Bombeo de agua desde río |
17 |
|
A-5. Presa, azud, embalsamiento |
3 |
|
B-1. Plantación con especies
alóctonas |
5 |
|
B-2. Plantación con especies
inadecuadas de ribera |
3 |
|
B-3. Invasión de especie alóctona |
11 |
|
B-4. Destrucción del bosque de
ribera |
17 |
|
B-5. Bosque de ribera inexistente |
14 |
|
B-6. Plantación marrada |
9 |
|
C-10 vertedero |
1 |
|
C-2. Acumulación de basuras |
6 |
|
C-3. Vertidos de escombros |
16 |
|
C-4. Vertido de aguas residuales. |
1 |
|
C-5. Vertido de liquido
indeterminado |
1 |
|
C-9. Desagüe, colector |
17 |
|
D-2. Movimiento de tierras |
1 |
|
D-3. Ocupación de la zona de
seguridad o policía |
16 |
|
D4. Gravera |
8 |
|
D-5. Construcción de
infraestructuras de transporte |
12 |
|
D-6. Campo de golf |
1 |
|
D-7. Otras infraestructuras |
5 |
|
E-1. Contaminación acústica |
1 |
|
E-2. Práctica de motocross, quads |
1 |
|
E-4. Caza furtiva |
7 |
|
E-6. Incendio |
4 |
|
Total general |
204 |
Algunos de estos problemas son generalizados, dándose en
mayor o menor medida a lo largo de todo el tramo bajo. Estas
incidencias son mayores y más comunes en la zona comprendida
entre la N-II y la N-III por un lado, y entre la presa del
Rey y la desembocadura con el Tajo por el otro. Pueden ser
tipificados de la siguiente manera:
ACUMULACIÓN DE BASURAS, ESCOMBROS Y RESIDUOS EN LAS
ORILLAS DEL RÍO
Lamentablemente
todavía resulta una práctica común el vertido de basuras,
escombros y todo tipo de residuos en las cercanías de las
orillas del río. Los más comunes son las, mayores o menores,
cantidades de escombros, localizados en zonas de fácil
accesibilidad para vehículos, sin que sea imprescindible que
estén demasiado alejados de la vista. Resultan destacables
los casos encontrados en Aranjuez, San Martín de la Vega o
Mejorada.
En segundo lugar encontramos
vertidos de todo tipo de basuras. Esta acumulación es
producida principalmente por pescadores y cazadores. Suelen
localizarse en lugares de esparcimiento, cerca de caminos y
en los alrededores de los puestos de caza y pesca. Merece la
pena mencionar las acumulaciones producidas por el campo de
golf de El Negralejo (Rivas-Vaciamadrid), donde son vertidos
todo tipo de restos de poda y desechos varios de la
explotación (neveras, macetas, sillas...).
Por último encontramos la
presencia puntual de residuos variados en distintas zonas
del río, que pueden obedecer a distintas causas (coche
abandonado junto al Puente Largo de Aranjuez, tubos de
hormigón en San Martín de la Vega, etc.)
ABANDONO DE CARTUCHOS
Costumbre habitual entre los
cazadores. Además de producir contaminación visual y
deterioro de la zona, produce un rechazo entre los
visitantes a su actividad deportiva. Son destacables las
“alfombras de cartuchos” encontradas en la ribera toledana
por encima del Puente Largo, donde los cazadores de
Castilla-La Mancha disparan a las acuáticas del lado
madrileño con toda impunidad.
IRREGULARIDADES EN LA GESTIÓN
DE LA CAZA
La actividad cinegética es común
en toda la ribera, si bien en los últimos años ha mejorado
la situación. Entre las irregularidades observadas están:
1) El furtivismo, que se da en
todas las estaciones del año, sin respetar las épocas de
crías, ni las zonas más sensibles a cualquier alteración,
como son los cantiles yesíferos, donde habitan especies en
peligro de extinción y lagunas que sirven de descanso e
invernada para miles de aves acuáticas. Esta aseveración es
fácil de comprobar, basta dar un paseo por la ribera para
encontrar cartuchos recientemente disparados, u oír de forma
intermitente algún disparo. Es destacable en la orilla de
Seseña y en el término de San Martín de la Vega, por encima
del puente en la orilla derecha.
2) El plumbismo, existiendo una
alta probabilidad de envenenamiento de aves por los efectos
que los perdigones de plomo ocasionan a su organismo. Esta
posibilidad es mayor entre las aves acuáticas, al
encontrarse los puestos de caza en las orillas de las
lagunas y río.
3) Caza ilegal de especies
acuáticas y protegidas. La caza de estas especies está
prohibida en la Comunidad de Madrid, gozando de veda todo el
año. Como hemos indicado más arriba, existe una situación
paradójica en la zona sur donde el Jarama actúa como límite
regional entre Madrid y Castilla-La Mancha, en la cual los
cazadores toledanos se apostan en la misma orilla para
disparar a las acuáticas de ambos lados, que no entienden de
fronteras administrativas.
4) Daños a la vegetación. Es
común que los cazadores se aposten al amparo de árboles,
arbustos y carrizal, desgajando y rompiendo sus ramas para
construir o disimular sus puestos.
EXTRACCIONES ABUSIVAS DE AGUA
Las extracciones son
generalizadas, realizándose desde pozos artesianos o desde
el mismo cauce del río. Según el informe de 2001, en su
mayoría, son ilegales, tienen caducada su concesión, o
superan el caudal permitido. Se utiliza para riego agrícola,
principalmente plantaciones de maíz, y para el riego de cada
vez mayor número de praderas y zonas ajardinadas, tanto
públicas como privadas, sin que exista ningún tipo de
control. Resultan llamativos algunos casos en los que se
llegan a abrir canales y balsas donde ubicar con más
facilidad la bomba de extracción.
CONTAMINACIÓN DE LAS AGUAS.
VERTIDOS LÍQUIDOS AL RÍO.
El agua del Jarama en todo su
curso bajo se haya contaminada por los sucesivos vertidos de
aguas sin depurar, riachuelos contaminados y otros efluentes
varios, que sufre ya desde su curso medio (a partir sobre
todo de Paracuellos del Jarama). El color y el olor
característicos delatan su excesiva carga contaminante y la
dificultad para albergar vida piscícola en todo el tramo
bajo.
Pero la principal causa de contaminación de las aguas del
Jarama se haya en la insuficiente depuración de las aguas
oficialmente “tratadas” de la Estaciones Depuradoras de
Aguas Residuales, tanto de la Comunidad de Madrid como del
Ayuntamiento de la capital. La ineficacia de estas plantas y
su escasa capacidad para tratar los caudales de los
ciudadanos de Madrid y su cinturón metropolitano convierten
al bajo Jarama en una auténtica cloaca a cielo abierto.
Inversiones millonarias de ambas instituciones no han
mejorado sustancialmente esta situación, sino que tan solo
han servido para desaprovechar dinero público. Cualquiera de
los tubos de salida de las distintas depuradoras (San
Fernando, Velilla, La Poveda...) que se encuentran a lo
largo del curso bajo, demuestran esta situación.
La situación se agrava en la
unión del Jarama con el Manzanares, depositario de las aguas
fecales de casi cuatro millones de madrileños.
A parte de estos vertidos el río
sufre otros de distintos orígenes. Es habitual todavía,
aunque en mucha menor medida, el vertido de lodos
procedentes de plantas de tratamiento de áridos. Al menos se
verificaron dos casos como los de la planta de Los Ángeles
en Ciempozuelos (recientemente sancionada con 2,6 millones
de euros) y la planta de Seseña.
Aguas procedentes de caceras y
canales de riego añaden contaminantes de origen químico por
el descontrolado uso de productos fitosanitarios en la
agricultura de la zona.
A estos se añaden otros vertidos
procedentes de desagües y colectores de los que no hemos
podido determinar su procedencia, seguramente de origen
agrícola o urbano), repartidos en la casi totalidad del
tramo bajo.
La contaminación del Jarama, a
parte de los efectos que puede tener para la presencia de
fauna o para el disfrute ciudadano de la zona, es un
problema de salud pública. Multitud de pozos y bombas son
utilizados por los agricultores de la comarca para obtener
estas aguas ricas en coliformes y metales pesados para regar
sus hortalizas, que posteriormente pondrán en los mercados
de la región. Además, la Presa del Rey sirve para derivar la
cloaca hacia el Real Canal del Jarama, acequia con la que se
regará la afamada fértil vega del Jarama (Rivas-Vaciamadrid,
San Martín, Ciempozuelos, Aranjuez, Seseña... hasta Mocejón
en la provincia de Toledo).
CANALIZACIONES ENCUBIERTAS
(Escolleras, gaviones, diques de escombros).
Levantamiento de defensas, en
muchos casos con escombros, para campos de cultivo,
graveras, caminos, infraestructuras y diversas explotaciones
industriales. Suponen en la práctica, la canalización del
río en muchas zonas del tramo, su domesticación y una
desnaturalización y artificialización del entorno que impide
su puesta en valor por los habitantes de la coma | | |